Desarmé tu cama de bebé, y se me desarmó también el corazón.
Desarmé tu cama de bebé, y se me desarmó también el corazón.
Siempre dormiste en mi upa, corazón con corazón, como si el olor de mi cuello fuera el mejor sedante del planeta, como si el sonido de mis latidos te diera la calma más infinita de todas.
Mi cuerpo agotado abajo de tuyo, muchas veces sucio de leche, sudor y siempre lagrimitas.
El tuyo limpito, puro, suavecito.
Fuiste creciendo rápido, tenes casi tres, pesas 20 kilos y seguís durmiendo encima mío, con mi cuerpo muchas veces igual de sucio tras haber inventado miles de juegos, bailes y paseos por el río.
El tuyo limpio, puro, suavecito.
Cuando acordamos que dormirías en tu cuarto ya se me estrujó un poco el cora, que iba a hacer con tanto espacio en mi cama? Que iba a hacer sin esos 20 kilos encima? Pero vos feliz, orgulloso, grande.
Tan grande que quedó chica esa cama, y de nuevo acordamos comprar una más acorde, de autos (contra mi voluntad) pero yo voy a cumplirte todos los deseos que pueda por el resto de mi vida, y de la tuya.
Hoy llegó, hace días estabas emocionado y yo también.
La armé sola, y además de sentirme una superpoderosa reconocí el orgullo en mi corazón de poder ser ese tipo de mamá, que pide ayuda cuando necesita pero encara la vida con valentía y soledad cuando hace falta; eso es lo que quiero enseñarte.
La armé sola, y luego desarmé la más pequeña. Pedacitos de mi corazón se iban en cada tornillo y tabla, en cada parte que iba separando para archivar en el galpón.
Pucha que estás grande, pucha que estoy orgullosa de los dos eh
Releo a veces los textos del principio y reconozco el miedo en cada día de mi vida, pero el orgullo de saber que ser tu mamá es increíble, y que crecer juntos nos está transformando en nuestra mejor versión.
Gracias por eso, para siempre 🌪️✨